Así nació lo que hoy somos

Helados El Tomeñito nació en el valle de Catamayo, de la mano de Ruth Carrión y Carlos Reyes. Empezamos con una distribución pequeña, cercana, llegando poco a poco a más tiendas y a más familias que buscaban un helado artesanal, rico y de confianza. Al inicio teníamos un solo sabor: coco con gelatina. Con el paso de los años, ese helado se ganó el cariño de la gente y se convirtió en nuestro producto estrella, el que más se pide y el que más nos representa. Pero no fue suerte: fue constancia. Fuimos mejorando la formulación, cuidando cada detalle del sabor y la textura, hasta lograr el helado que hoy conoces: el que sabe a tradición, a barrio y a momentos compartidos. Y así seguimos hasta hoy: creciendo junto a nuestros tenderos aliados, manteniendo la esencia artesanal y llevando a cada punto de venta un producto que rota, se recomienda y vuelve a pedirse.

Misión

Elaborar helados y productos relacionados de manera artesanal, manteniendo la frescura y calidad que nos caracteriza, para endulzar la vida de nuestros clientes y fortalecer la identidad cultural lojana

Visión

Ser reconocidos como la marca artesanal de helados que representa el sabor y la tradición de Loja, expandiéndose a nivel nacional e internacional con calidad y autenticidad.